30 de abril de 2012

FÉNIX


DESTINO FÉNIX

Una mañana lluviosa salió, cogió a sus hijos y cual mochilas llenas de ilusiones se marchó sin
más.
Sin mirar atrás se subió al tren, y cuando una lágrima de nostalgia rodaba por su mejilla
emprendió su viaje.
Generaciones anteriores ya se habían arrancado, ella solo fue consecuente, repitió la historia,
cruzó las fronteras del desarraigo, y volvió a emerger desde lo más subterráneo, cerrando sus
heridas, esas que dejaron huellas para siempre.
Al llegar un olor muy diferente le confirmó que estaba en su nuevo destino, en Fénix, donde
levantaría una vida nueva desde sus cenizas.

Tríptico,acrílico,colage, 100x100.

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